El material compostado no es el único abono orgánico disponible
actualmente; entre los abonos orgánicos se pueden encontrar productos fermentados, como el bocashi, caldos mineralizados y
biofertilizantes, con excelentes resultados en campo. Los abonos fermentados tienen la
acción de microorganismos que existen
en los mismos favoreciendo su
crecimiento y por lo tanto la oferta de metabolitos sobre el sustrato; de hecho
la adición de Lactobacilos sobre el material a fermentar puede acelerar el
proceso generando una tecnología más limpia. (Fúnez, 1991)
Los abonos orgánicos fermentados del tipo “Bocashi”, término
japonés que significa “fermentación suave”, son ricos en nutrientes para la
planta, e incorporan gran cantidad de microorganismos benéficos. Se diferencia
de otros abonos orgánicos porque requiere de menos tiempo de fabricación
(González, 1996).
El Bocashi es el material de más alto nivel de materia orgánica,
resultado de un proceso de fermentación (Gadea et al., 2002). Es un tipo
de abono fermentado, que utilizado para la fertilización de las hortalizas,
reduce los costos de producción (Serrano, 2002).
El bioplus o biol por su parte es un abono liquido, resultante de
la fermentación de melaza, compuestos orgánicos y microorganismos eficientes,
este abono es empleado especialmente para el desarrollo foliar.
En
la siguiente investigación se evaluó el efecto de bocashi (con y sin
microorganismos eficientes) y bioplus en el crecimiento apical de semillas de
tomate y maíz en condiciones controladas.
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